La milenrama (Achillea millefolium) se relaciona en tradiciones esotéricas con Venus y con el amor, la atracción y la protección. Aparece en prácticas europeas de adivinación amorosa para conocer simbólicamente una futura pareja.
En preparados rituales acompaña trabajos de amor, acercamiento y adivinación sentimental. Su asociación con Venus permite integrarla en mezclas para vínculos afectivos y protección.
Considerada entre las hierbas de San Juan, también formaba parte de costumbres europeas para alejar supuestas influencias de brujería.
Seleccionada y envasada para revender, la milenrama completa una gama de plantas dedicadas a amor, adivinación y protección.