La alquemila (Alchemilla vulgaris), también llamada manto de Nuestra Señora, es una planta vinculada con Venus y con la historia de la alquimia. Los alquimistas valoraban las gotas depositadas sobre sus hojas y les atribuían pureza dentro de sus investigaciones simbólicas.
En preparados rituales se relaciona con alquimia, transmutación y transformación. Su asociación con Venus también la vincula con belleza y armonía.
El nombre manto de Nuestra Señora recuerda su vínculo popular con la Virgen María, añadiendo una dimensión cristiana a su simbolismo alquímico.
Seleccionada y envasada para revender, la alquemila se utiliza en trabajos simbólicos de transformación y correspondencias venusinas.